quarta-feira, 7 de julho de 2021

O Estádio do Boca Juniors Antes da Construção de "La Bombonera" / Estádio em Brandsen y Del Valle Iberlucea, Buenos Aires, Argentina - Artigo

 


El viejo estadio de Boca en la misma ubicación que la actual Bombonera fue inaugurado en 1924.

Inauguración del viejo estadio de Boca, en 1924, con puntapié del presidente Alvear.

El estadio de Boca entre 1924-1938.


La medalla del partido inaugural, 97 años atrás.


El estadio de Boca entre 1924-1938.


Hace algunos años, en la previa a un partido, los viejos tablones pasaron por la Bombonera.


O Estádio do Boca Juniors Antes da Construção de "La Bombonera" / Estádio em Brandsen y Del Valle Iberlucea, Buenos Aires, Argentina - Artigo
Buenos Aires - Argentina
Artigo


Fue hace algunos años. Luego de mucho rastrear el paradero, entre viejas actas del club y diarios de la época, un grupo de fanáticos, historiadores y locos soñadores de azul y oro, confirmaron que los tablones de madera que habían sacado tiempo atrás de una de las tribunas de Ferro habían pertenecido anteriormente al primer estadio de Boca ubicado donde hoy se encuentra la Bombonera estaban olvidados en un campo en zona norte. Hasta allí fueron, compraron todo lo que pudieron y hoy los disfrutan en el fondo de sus casas. Uno en forma de barra y banquetas del quincho, otro como una mini tribuna y varios como objetos decorativos.
Ese estadio predecesor del actual y también adorado por haber sido el primero entre las calles Brandsen y Del Crucero (hoy Del Valle Iberlucea), cumple 97 años.
"Fue el puntapié de crecimiento muy importante para el club. El anterior estadio había quedado chico y pasó de 10.000 a 15.000 o 20.000 espectadores", cuenta Sergio Lodise, historiador oficial del club.
La inauguración fue el 6 de julio de 1924 con un amistoso frente a Nacional de Montevideo, club con el que había muy buena relación. La bandera de Boca fue trasladada a pie desde el anterior estadio ubicado en las calles Ministro Brin y Benito Pérez Galdós por algunos socios y unos 3.000 hinchas, el presidente Marcelo Torcuato de Alvear dio el puntapié inicial (también estuvieron José Félix Uriburu y Agustín P. Justo) y luego fue victoria 2-1 en dos tiempos de 40 minutos por falta de luz.
Bariocco, de Nacional, fue el primer jugador en marcar un gol allí, a los 23 minutos, y Tarasconi, el primero de Boca en hacerlo, a los 52. Finalmente, Pertini marcaría el tanto de la victoria xeneize a los 74 minutos.
Antes, Boca había deambulado por distintos lugares. Primero estuvo en Pedro de Mendoza, entre 1906 y 1907, por más que en el lugar haya una errónea placa que diga que estuvo entre 1905 y 1912. Después se mudó a la Dársena Sud, lado este, donde tuvo dos canchas hasta 1912, y terminó en Wilde, donde bajó de 1.500 socios a 300 y no obtuvo buenos resultados.
La vuelta de la cancha al barrio (la sede nunca se fue) se concretó en 1916, con el alquiler de unos terrenos en Ministro Brin, y con eso comenzó un camino ascendente para el club. Los primeros títulos, las primeras copas, los primeros ídolos. La popularidad a full.
"En 1922 los directivos se volcaron a conseguir el terreno actual, donde antes en los años 10 hubo un galpón de Cervecería y Maltería Quilmes, después hornos de ladrillos y más tarde un descampado. Se tomaron dos años para arreglar los terrenos y construir. Fue un logro importantísimo", explica Lodise.
Y la inauguración del estadio de madera donde hoy se levanta la Bombonera completó la historia. "La comitiva presidencial fue recibida Oficialmente por el Sr. Cariboni y el Presidente del Club Boca Juniors, Manlio Anastasi, mientras que las mujeres boquenses entregaron flores a los visitantes", anunciaron los diarios de la época.
Si bien en un comienzo entraban entre 10 y 15 mil espectadores, luego fue subiendo paulatinamente la capacidad hasta superar los 25 mil, con tribunas sobre Brandsen, Del Valle Iberlucea y Casa Amarilla y un palco oficial central sobre las vías del ferrocarril. Las casas que se ven en las viejas fotos son las mismas que hoy están a la sombra de la Bombonera.
A partir del estreno, Boca mantuvo el invicto de local hasta 1928, cuando cayó con Talleres y Almagro, y luego recién volvió a perder en 1930 contra Quilmes.
El último partido lo jugó el 10 de abril de 1938 y, según cuenta el historiador Germán Origuela a Olé, parte de los tablones de lapacho (se sabe el tipo de madera porque figura en las actas) de las tribunas fueron al estadio de Ferro.
"Boca dejó el estadio y para hacer de local alquiló Ferro. A cambio le cedió los tablones que daban sobre Casa Amarilla, también se hizo cargo del traslado y armado, y acordó el traspaso de Arcadio López. Además, Ferro compró la tribuna de Del Crucero", agrega Lodise.
Hoy, Lodise, Origuela y varios fanáticos más tienen algunos de esos tablones en sus casas. Los del viejo estadio de madera. El Templo antes de la Bombonera.
El convenio con Ferro:
Son nueve puntos, pero los que vienen al caso con los siguientes:
Primero: El Club Ferrocarril Oeste da en subarriendo al Club Boca Juniors su campo de deportes, situado en Caballito 250, con todas sus instalaciones y dependencias contenidas en el mismo, a partir de la fecha de iniciación de los campeonatos de football de 1938 patrocinados por la Asociación del Football Argentino, y hasta el momento en que el Club Atlético Boca Juniors tenga su nuevo campo de deportes en condiciones y habilitado por la Municipalidad de la Capital para poder jugar en el mismo.
Segundo: El Club Boca Juniors como única retribución al subarriendo que se realiza a su favor, y por todo el tiempo que utilice el campo de deportes del Club Ferrocarril Oeste, se obliga a: 1) Trasladar y montar en el field de Ferrocarril Oeste su tribuna cabecera que da a la calle Aristóbulo del Valle (dentro de su campo de juego), colocándola en condiciones reglamentarias. 2) A trasladar y colocar en el campo de juego del Club Ferrocarril Oeste las 410 sillas plateas que actualmente posee en su campo de juego, cuyas tribunas y sillas plateas quedarán de propiedad del club locador.
Tercero: El Club Ferrocarril Oeste, por su parte, concede desde este momento al Club Boca Juniors la transferencia y pase definitivo de su jugador de football Arcadio López sin retribución alguna.
Según el balance, además de la cesión de la tribuna por parte de Boca, Ferro compró la tribuna lateral de Del Valle Iberlucea.


Cassino da Pampulha, Belo Horizonte, Minas Gerais, Brasil




Cassino da Pampulha, Belo Horizonte, Minas Gerais, Brasil
Belo Horizonte - MG
Casa do Lente N. 77
Fotografia - Cartão Postal


Em 16 de maio de 1943 era inaugurado o complexo turístico às margens da Lagoa da Pampulha, formado pelo Casino, Igreja de São Francisco de Assis, Casa do Baile e Iate Clube, coma a presença do Presidente Getúlio Vargas, o governador de Minas Benedito Valadares, o então prefeito da capital Juscelino Kubitschek e, muito provavelmente e ali num cantinho o comunista – proibido em 1946 de dar aula em Yale pelo Departamento de Estado Norte-americano – Oscar Ribeiro de Almeida de Niemeyer Soares, nascido nas Laranjeiras, Rio em 15 de dezembro de 1907.
Depois de uma briga com Ernesto Souza Campos, com quem trabalhou num projeto para a Cidade Universitária, é apresentado a Gustavo Capanema – alguns dizem por Benedito Valadares – a JK.
Começa aí a epopeia da dupla que vai da Pampulha a Brasília, construindo juntos várias polêmicas e fantásticas obras.
Na Pampulha, experimentou curvas horizontais na Casa do Baile, sinuosas como as margens da lagoa; curvas parabólicas verticais e em sequência como na Igreja; curvas e asas de borboletas no Iate que como navio ou barco tentava adentrar pelo lago afora e, numa mistura de racionalismo e gesto, projeta o Cassino da Pampulha, obra máxima, a meu ver, pois não traz como quase todas as outras, os conceitos que a datam como de época.
Como cassino, era um requinte só. Mesas de jogos nos salões do térreo com vista para a lagoa, um mezanino, uma sala multimeio com cadeiras individuais que poderiam se agrupar conforma as atividades que ali aconteciam, uma pista de dança toda em vidro e iluminada, com uma acústica que até hoje surpreende.
Tudo isto, diz a história, foi feito numa noite. Depois a ideia cresceu, num programa mais complexo com a criação do lago artificial, do clube náutico, de uma maison de fètes ou Casa do Baile, um hotel que não passou das fundações e de uma igrejinha.
É mais uma vez diante de um sítio "devassado" e "com o cuidado de obedecer antes de tudo à urgência de uma caudalosa inspiração fantástica que lhe permite originais e heréticas soluções (sonho; poesia; liberdade plástica) na distribuição e na modelação dos espaços..." conta pela primeira vez com a mágica poética de Joaquim Cardozo e, como sempre diz em seus discursos, com a colaboração imprescindível de artistas que tão bem se mesclaram às suas ideias e deram aos seus planos e entornos inserções fundamentais: jardins de Burle Marx com que tempos depois se desentende por posições relativas ao aterro do Flamengo – briga de artistas; o nu feminino de August Zamoiski – ai meu Deus como deve ter sofrido a sociedade mineira com aquela peladona bem em frente ao seu Cassino e mais, não em proporções clássicas, certinhas, mas leve e ao mesmo tempo pesadona, numa posição deliciosamente feminina e com um olhar voltado para seus grandes pés; além de Alfredo Creschiatti com uma escultura registrando um abraço lascivo e homossexual, belíssima e tesuda.
"Sua concepção foi influenciada pelos princípios fundamentalistas de Le Corbusier, especialmente a composição da fachada, mas seu interior interpreta de forma criativa os elementos essenciais do barroco mineiro, através de composição de espaços livres e cenográficos, do uso de perspectivas ilusórias nas paredes espelhadas e do jogo sensível de curvas e rampas" e nada melhor para mostrar este ilusório do que o convite para a abertura do 24º Salão Nacional de Arte de 1993, na bela foto de Juninho Motta.
Uai! Salão de Arte no Cassino?
Pois é. Tudo foi feito em nove meses, "o tempo de gestação de uma vida humana" e logo depois, em 30 de abril de 1946, um certo Gaspar Dutra proíbe o jogo em todo território nacional e fecha todos os cassinos. Na sequência, fecham também cidades que viviam em torno da expectativa dos lucros dos jogos, cassinos que nunca funcionaram e, o da Pampulha, vira depósito.
Em 1957 o Cassino transveste-se de Museu, Museu de Arte, referência cultural no Estado. Durante anos convoca os artistas nacionais e internacionais para o seu acervo e, mais tarde, junto com o sonho dourado da Pampulha, cai em franca decadência, sem verbas para manutenção do prédio e do acervo formado por trabalhos de artistas como Guignard, Ianelli, Di Cavalcanti, Manabu Mabe, Franz Weissman, Ivan Serpa, Maurino, GTO, Tomie Othake, Benjamim e, se não me engano, Roberto Vieira, Poteiro, Chanina, Lotus Lobo e muitos outros.
Mas para virar Museu mesmo precisava consertar estes desacertos, arrumar capital para reformas e manutenção e num convênio firmado entre Prefeitura de BH, Fundação Roberto Marinho (que não fez mais do que obrigação, pois o dinheiro é nosso) e o Banco Real (que não fez mais do que obrigação, pois o lucro vem do nosso bolso), permitiu uma primeira e concreta investida na "revitalização e adequação de seus espaços", como diz o folder citado, que diz ainda: "o projeto teve como objetivo o resgate e valorização do prédio e inclui reformas de infra-estrutura, rede elétrica e hidráulica, reorganização museológica, maior divulgação das atividades permanentes, estreitamento do intercâmbio com a comunidade e a criação de uma Associação de Amigos do Museu, que tem como uma das suas funções a captação de recursos e obtenção de doações de obras de arte para a Instituição". Perfeito, só faltou a ajuda destas grandes construtoras da cidade que andam ganhando um dinheirão danado com estes nossos solos urbanos e, que bem podiam, por exemplo, publicar um super livro sobre o Museu como obra arquitetônica e seu acervo. Isto desconta uma barbaridade nos impostos a pagar!
Mas foi Priscila Freire, que alguns diziam ser "a dona do Museu", não dizem mais, acredito, foi ela não de todo sozinha, que lutou para que "seu" Museu voltasse a ter a integridade que sempre mereceu. Conseguiu e a estrutura está montada para que tenha vida perene, eterna.
Voltando no tempo, "em 1960, numa grande festa pública no canteiro de obras de Brasília, JK confere a Oscar Niemeyer a ‘Medalha do Trabalho’. E o arquiteto comenta: ‘Trabalhamos muito. Não nos faltou entusiasmo e correção’. Brasília se inaugura e Oscar Niemeyer assiste de longe os festejos. Sua colaboração estava ali diante de todos e isso bastava". 
Nota do blog: Data não obtida.

Praça Marechal Floriano, Rio de Janeiro, Brasil


 

Praça Marechal Floriano, Rio de Janeiro, Brasil
Rio de Janeiro - RJ
Fotografia - Cartão Postal

Vista do Corcovado, Rio de Janeiro, Brasil


 

Vista do Corcovado, Rio de Janeiro, Brasil
Rio de Janeiro - RJ
Fotografia - Cartão Postal

Praça Senador Florêncio, Atual Praça da Alfândega, Porto Alegre, Rio Grande do Sul, Brasil


 



Praça Senador Florêncio, Atual Praça da Alfândega, Porto Alegre, Rio Grande do Sul, Brasil
Porto Alegre - RS
Casa do Amador
Fotografia - Cartão Postal

Fotógrafo "Lambe-lambe" no Santuário do Bom Jesus de Matosinhos, Congonhas, Minas Gerais, Brasil



Fotógrafo "Lambe-lambe" no Santuário do Bom Jesus de Matosinhos, Congonhas, Minas Gerais, Brasil
Congonhas - MG
Fotografia

Nota do blog: Data e autoria não obtidas.

Propaganda "Renome Mundial Conquistado Pela Qualidade", Ônibus O 321 HL, Mercedes Benz, Brasil


 

Propaganda "Renome Mundial Conquistado Pela Qualidade", Ônibus O 321 HL, Mercedes Benz, Brasil
Propaganda

Avenida Central, Rio de Janeiro, Brasil


 

Avenida Central, Rio de Janeiro, Brasil
Rio de Janeiro - RJ
N. 258 - 2º Versão
Fotografia - Cartão Postal

Nota do blog: Data e autoria não obtidas.

Rádio Clube PRA-7, Ribeirão Preto, São Paulo, Brasil


 

Rádio Clube PRA-7, Ribeirão Preto, São Paulo, Brasil
Ribeirão Preto - SP
Fotografia

Propaganda "Ainda Trabalhando, Vovô?", Ford, Brasil


 

Propaganda "Ainda Trabalhando, Vovô?", Ford, Brasil
Propaganda