Antigos Silos, Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina
Buenos Aires - Argentina
Fotografia
Texto 1:
Son la última imagen de cuando la zona era realmente un puerto. Una mole gris que contrasta con los modernos edificios que la rodean y el Puente de la Mujer que la mira de frente. Los viejos silos de la desaparecida Junta Nacional de Granos, en el Dique 3 de Puerto Madero, no fueron demolidos ni reciclados como algunos de sus mellizos. Por el contrario, su uso está sujeto a que se destrabe un litigio judicial.Mientras tanto, serán soporte de dos proyectos artísticos ambiciosos, aunque efímeros: la intervención de un artista internacional por la Semana Art Basel Cities, ya en preparación, y un mapping para los Juegos Olímpicos de la Juventud.
Los primeros silos argentinos de Puerto Madero tuvieron un destino patrimonial trágico: fueron demolidos para dar lugar a viviendas y oficinas. Eran los de Molinos Río de la Plata, en lo que hoy es la calle Azucena Villaflor y el río, que habían sido construidos por la compañía Bunge y Born en 1903. El suizo Le Corbusier, considerado el padre de la arquitectura moderna, los había elogiado públicamente.
Pero en los 90 arrancó el plan de urbanización de Puerto Madero, y poco importó el valor patrimonial de esas construcciones de antaño: se debían abrir calles, construir veredas, instalar servicios y parquizar.
Los nueve silos de la ex Junta Nacional de Granos, erigidos también en 1903 en lo que hoy es Juana Manso 851, se salvaron en cambio de las topadoras y permanecieron como símbolo de la Argentina que alguna vez fue considerada granero del mundo.
Pero su historia no está exenta de conflicto: en 1997 fueron vendidos junto a otros lotes ubicados en el Dique 3. El comprador de esas parcelas fue el fallecido empresario televisivo Alberto González, que levantó el hotel Hilton en esa zona y cuyos desarrollos hoy son llevados adelante por sus hijas Paula y Silvana, esta última titular de la empresa Madero Este.
Por los silos había firmado un boleto la Fundación Banco Patricios, cuya entidad bancaria matriz quebró poco después. Fuentes cercanas a Madero Este señalaron que, como la adquisición se dio en tales circunstancias, la operación quedó en un período de sospecha para la Justicia y se inhibió cualquier obra. Concretamente, se realizó una anotación “de litis”, que es una declaración en la que se advierte a posibles compradores que un lote está sujeto a una decisión judicial. Recién cuando esa medida cautelar sea resuelta por el juez, lo cual las mismas fuentes esperan que ocurra antes de fin de año, podrá ponerse en marcha algún proyecto que integre los silos a su entorno actual.
Es que en un barrio cuyo metro cuadrado promedio supera los US$ 7.400 y los edificios modernos son la norma, estos silos son ruptura. La Fundación Banco Patricios planeaba destinarlos a un centro cultural. Pero pasaron la quiebra, el cambio de dueños y hasta proyectos de convertirlo en un centro comercial, un cine o un hotel boutique.
Hoy el destino de la mole sería más residencial que cultural: las mismas fuentes informaron que hay una fuerte posibilidad de que, una vez destrabado el litigio, lo que se levante sea un complejo de viviendas para aprovechar los 10.000 metros cuadrados construibles. Consultados por este diario, los representantes oficiales de Madero Este prefirieron no hacer declaraciones.
Su ubicación es estratégica: están frente a la plaza Reina de Holanda y el Puente de la Mujer, muy cerca del centro porteño, y hasta se alinean con la Casa Rosada, la Plaza de Mayo y la Avenida de Mayo.
Al tener protección patrimonial histórica, sólo puede reciclarse su interior, mientras que las fachadas deben mantenerse intactas. De cualquier modo queda abierta la posibilidad de que se construyan algunas ventanas, como ocurrió en espacios similares, como los Silos de Dorrego, en Colegiales, y Los Silos Hotel, en la ciudad de Santa Fe. Trecho de texto de Karina Niebla / Clarín.
Texto 2:
Los viejos silos del Dique 3 de Puerto Madero, frente al Puente de la Mujer, ya son el "lienzo" de una obra feminista e imponente: un mural de 30 por 70 metros en el marco de la feria de arte más grande del mundo, Art Basel Cities. Al encontrarse al aire libre, la monumental pintura se exhibe hace días, pero este jueves a las 10.30 se inauguró de forma oficial, con la apertura del evento en la plaza de enfrente, Reina de Holanda, en Olga Cossettini al 700.
“Sin título (No podés vivir sin nosotras)” se llama la obra, creada por la artista estadounidense Barbara Kruger, reconocida por su compromiso feminista y su fuerte crítica social. La elección del lugar no fue casual: detrás de los silos está el Parque Mujeres Argentinas, dedicado a la lucha de las mujeres tras décadas de invisibilidad, y las calles que los rodean rinden tributo a figuras como Juana Manso, Marta Lynch o Manuela Sáenz.
“No puedes vivir sin nosotras / poder / placer / propiedad / igualdad / empatía / independencia / duda / creencia / mujeres”, es el texto que se lee en la obra. Abajo se extiende la pregunta: “¿Quién posee qué?”. Con este mural, Kruger busca mostrar solidaridad con el movimiento de mujeres en la Argentina.
Desde la organización anunciaron que el mural en los silos "permanecerá por largo plazo", aunque no especificaron cuál sería ese lapso. Trecho de texto do Clarín.
Nota do blog: Data 2024 / Crédito para Jaf.