quinta-feira, 26 de dezembro de 2024

Museu Casa Rosada / Museo Casa Rosada, Casa Rosada, Buenos Aires, Argentina

 













































































































Museu Casa Rosada / Museo Casa Rosada, Casa Rosada, Buenos Aires, Argentina
Buenos Aires - Argentina
Fotografia


Texto 1:
El Museo Casa Rosada fue creado en 1957 por medio del Ley 5579 /1957 y constituye una institución dedicada a la memoria de los presidentes y sus gestiones de gobierno transcurridos 30 años de la finalización de su mandato.
En 2011 el Museo incorpora al relato museológico los restos arqueológicos de la ex Aduana Taylor y el Fuerte de Buenos Aires, y la obra Ejercicio Plástico, mural realizado por el Equipo Poligráfico encabezado por David Alfaro Siqueiros. Obra cumbre del arte latinoamericano, fue pintado en 1933 y constituye una experiencia única en su tipo. Texto do Governo da Argentina.
Texto 2:
En 1942 durante excavaciones realizadas por Obras Sanitarias de la Nación en la intersección de las calles Hipólito Yrigoyen y Paseo Colón, se encontraron un conjunto de construcciones subterráneas, identificadas por la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos como los Almacenes subterráneos de la Real Hacienda. Estos recintos formaban parte del Antiguo Fuerte y debido a ello, la Comisión recomendó la liberación de los rellenos de tierra que cubrían las construcciones.
En 1957 por medio del Decreto N°5.579 se creó el Museo de la Casa de Gobierno, institución dedicada a la memoria de los presidentes y sus gestiones de gobierno. Este nuevo Museo debía funcionar al interior de dichos recintos, debidamente acondicionados. Las obras de remoción de rellenos se finalizaron en 1963, cuando se liberaron los tramos próximos a la calle Rivadavia.
En la década de 1980, se continuó trabajando sobre el Patio de Maniobras, retirándose la tierra e iniciando algunos trabajos de restauración en muros. Además se construyó una baranda perimetral a nivel de la avenida Paseo Colón.
Durante la preparación de las celebraciones por el Bicentenario de la Revolución de Mayo, el Estado Nacional dio inicio en 2009 a la puesta en valor de los restos de la Aduana y el Fuerte. El objetivo de esta nueva propuesta era la recuperación y refuncionalización de las construcciones, transformándola en un moderno y novedoso Museo.
El Fuerte:
El Fuerte de Buenos Aires comenzó a construirse en 1595 luego de la fundación de Buenos Aires en 1580. Su nombre era Real Fortaleza de Don Juan Baltasar de Austria y se ubicaba sobre la barranca que daba hacia el Río de la Plata, frente a la actual Plaza de Mayo. Su objetivo original era el de proveer seguridad y protección contra los posibles peligros que podían arribar desde el agua hacia la recién fundada ciudad. A mediados del siglo XVII se le realizaron algunas modificaciones, utilizándose nuevos materiales como ladrillos y cal. Se le agregó un puente levadizo y un murallón macizo con salientes torreones armados con cañones y garitas de observación.
Durante el siglo XVIII, el Fuerte fue renombrado Castillo de San Miguel, siendo reformado una vez más, dotando de mayor comodidad a la antigua residencia de los gobernadores, que luego albergaría a los virreyes de Buenos Aires luego de la creación del Virreinato en 1776.
Al finalizar las guerras de la independencia, la Casa que había sido residencia de gobernadores y virreyes españoles, hospedó con muy pocas reformas, a las autoridades de los sucesivos gobiernos patrios: las Juntas, los Triunviratos, los Directores Supremos, los Gobernadores y al primer Presidente, Bernardino Rivadavia.
Abandonado y parcialmente demolido durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, el Fuerte volvió a cobrar protagonismo como sede gubernamental durante la presidencia de Bartolomé Mitre, en 1862. Su sucesor Domingo Faustino Sarmiento decidió emebellecerla y pintó sus fachada de color rosado.
La construcción de la actual Casa de Gobierno en 1873 marca el fin del Fuerte colonial, el cual fue demolido hasta su sustitución total por la actual Casa Rosada. No obstante, algunos recintos del antiguo Fuerte sobrevivieron, algunos muros y una tronera, que hoy forman parte del Museo Casa Rosada.
La Aduana Taylor:
Inspirada en el notorio empuje del puerto y símbolo del poderío económico porteño, la Aduana Nueva comenzó a construirse en 1855, iniciando sus operaciones en 1857. Se encontraba situada detrás del edificio del Fuerte y sobre terrenos ganados al Río de la Plata.
El edificio central estaba realizado en mampostería revocada con un color gris. Era de estilo neoclásico, de moda en la época, con arcadas que imitaban la tradición colonial. Constaba de un basamento, planta baja y dos pisos altos, con una torre central que poseía un faro sostenido por un gran arco. La fachada curva estaba compuesta por un basamento de dos pisos de arquerías de medio punto que aligeraban su pesada masa de carácter romano. Por detrás, se encontraba el gran Patio de Maniobras y, metidas en la barranca, había dos grandes galerías abovedadas para depósito de mercaderías.
Del centro del cuerpo principal salía un espigón de madera que se internaba trescientos metros en el río, acondicionado posteriormente como muelle de pasajeros. Contaba con un sistema de guinches y vagonetas sobre vías para mover las pesadas mercaderías.
El portal del que salía el espigón, ubicado en su parte central, se asemejaba a un arco de triunfo coronado por un frontis. El frente recto que daba al oeste, sobre la Casa de Gobierno, no se apoyaba en la barranca sino que aprovechando el desnivel, usaba como Patio de Maniobras el foso del viejo Fuerte de más de cien metros de largo.
Después de treinta y siete años de uso, la Aduana Nueva fue demolida en 1894, iniciándose las obras de un nuevo puerto a cargo de Eduardo Madero. Sobre sus restos se proyectó una avenida y un parque público, inaugurado en 1904 con el nombre de Parque Colón.
Edificio actual:
En 2008 y con motivo de las celebraciones del Bicentenario de la Revolución de Mayo el gobierno nacional inició las tareas de puesta en valor de los restos arqueológicos de dos edificios de importancia histórica: el Fuerte de Buenos Aires y la Aduana Taylor. Tras arduas tareas de recuperación y restauración en 2011 el Museo abre sus puertas en un nuevo y luminoso edificio de aproximadamente 5.000 metros cuadrados. Texto do Governo da Argentina.
Nota do blog: Imagens de 2024 / Crédito para Jaf.

Estátua "Índio Pescador", 1953, Praça Oswaldo Cruz, São Paulo, Brasil


 

Estátua "Índio Pescador", 1953, Praça Oswaldo Cruz, São Paulo, Brasil
São Paulo - SP
Fotografia

Nota do blog: Data 04/1953 / Fotografia de Gabriel Zellaui.

Estátua "Índio Pescador", Praça Oswaldo Cruz, São Paulo, Brasil

 













Estátua "Índio Pescador", Praça Oswaldo Cruz, São Paulo, Brasil
São Paulo - SP
Fotografia



Texto 1:
De autoria de Francisco Leopoldo e Silva, foi instalada nos anos 1920, construída em bronze, alvenaria e argamassa de cimento. Durante os anos 1970, devido à obras de alargamento da avenida Paulista, a estátua foi deslocada para outro ponto da praça Oswaldo Cruz. Infelizmente a obra foi vandalizada e furtaram a lança do índio (agora é só "índio", não é mais "pescador" por falta do instrumento furtado). Além disso, o chafariz que existia em volta da estátua está desativado há tempos, acabou virando um canteiro de mato. Em realidade, é um verdadeiro milagre que a peça ainda não tenha desaparecido por completo. Texto do Blog.
Texto 2:
O monumento "Índio Pescador" foi o segundo de autoria de Francisco Leopoldo e Silva dedicado à representação indígena na cidade de São Paulo, depois de "Ubirajara". 
O artista paulista estudou no Liceu de Artes e Ofícios da cidade e, quando jovem, na Academia de França, em Paris, junto de Victor Brecheret.
Nos salões franceses, já no século XIX, a chamada escultura etnográfica ganhara gosto. E as imagens da fauna e dos indígenas do Brasil tiveram notoriedade pelas mãos do escultor Louis Rochet, que ficou responsável por executar as obras em bronze para a estátua equestre de Dom Pedro I, instalada no Rio de Janeiro em 1862. Rochet se dedicou a preparar estudos e modelos para a sua criação, e sua preocupação é perceptível nas figuras do pedestal desta obra, em que as marcas étnicas particularizam os rostos indígenas de acordo com a sua origem. A expressão e indumentária distinguem os personagens e fogem do genérico, ainda que seus corpos não tenham o mesmo tratamento, valorizando o domínio da musculatura e do movimento gestual na composição.
As obras de Francisco Leopoldo, no entanto, não parecem trazer consigo essa mesma influência. Os estudos na Europa lhe serviram para aprimorar o domínio técnico e o padrão clássico em suas esculturas, o que pode ser percebido em seus nus femininos e também em suas duas representações indígenas mais famosas. O "Ubirajara" e o "Índio Pescador", ambos projetados para a avenida Paulista, são figurativos, afastados da realidade e próximos da imagem do selvagem que foi construída na história do Brasil.
Também, a própria figura do pescador e da fonte é uma alegoria ocidental bastante monumentalizada, como já havia sido executada um ano antes, em 1927, com a fonte monumental na praça Júlio Mesquita. Por outro lado, o pescador de Francisco Leopoldo tem o mérito de trazer, onde a Paulista começa, o "índio" como protagonista dessa atividade primária e essencial.
A escultura, que já chegou a receber a "Pequena Medalha de Ouro do Salão de Belas Artes do Rio de Janeiro", hoje encontra-se negligenciada e deteriorada. Sua fonte já não funciona e está seca há muitos anos, sua lança foi roubada e nunca mais recuperada, seu corpo sofre com o abandono e falta de manutenção. Assim, humanos e não humanos intervêm e se apropriam dela.
Em maio de 1972, o jornal Folha de S. Paulo contava que, com um buraco na escultura causado provavelmente por uma pedrada, uma colméia de abelhas se formou na cabeça oca do índio. Fosse talvez um guarani do Jaraguá, o "Índio Pescador" ali teria se tornado o "Índio Apicultor". Já no final dos anos 2000, foi a vez do "Índio Ciclista" tomar lugar, empunhando uma roda de bicicleta no lugar da lança – que já havia sido roubada e, por isso, os interventores tiveram o cuidado de prender a roda com uma corrente. Hoje, a praça Oswaldo Cruz é ocupada por pessoas em situação de rua, que fazem companhia ao monumento. Texto de Giovanna Fluminhan / Demonumenta adaptado para o Blog.
Nota do blog 1: A imagem 9 mostra a estátua e o chafariz antes do vandalismo e degrado.
Nota do blog 2: Imagens 1 a 8, data 2024, crédito para Jaf / Imagem 9, data não obtida, crédito para Fotóptica (F464).