segunda-feira, 10 de fevereiro de 2025

Basílica de São Sebastião Fora-dos-Muros / Basilica di San Sebastiano Fuori le Mura, 1896, Via Ápia Antiga, Roma, Itália


 

Basílica de São Sebastião Fora-dos-Muros / Basilica di San Sebastiano Fuori le Mura, 1896, Via Ápia Antiga, Roma, Itália
Roma - Itália
Fotografia

Nota do blog: Data 1896 / Crédito para Jaf.

Monumento a Luis Viale, Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina






Monumento a Luis Viale, Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina
Buenos Aires - Argentina
Fotografia



Texto 1:
Este monumento, emplazado aquí en 1937, fue realizado por el artista italiano Eduardo Tabacchi. Rinde homenaje a Luis Viale, un valiente hombre que, a bordo del vapor "América", que naufragó en estas costas el 24 de diciembre de 1871, sacrificó su vida para salvar a otros pasajeros. Originalmente estaba ubicado en el Cementerio de la Recoleta, pero la Municipalidad de Buenos Aires decidió trasladarlo aquí, junto a la pérgola, en 1928. Texto da GCBA.
Texto 2:
El año 1871, fue protagonista de desgracias y calamidades en Argentina. En febrero, una terrible epidemia de fiebre amarilla azotó Buenos Aires. Balance: 14 mil muertos en solo 4 meses. Y tengamos en cuenta que Buenos Aires, contaba en aquella época con solo 200 mil habitantes.
Pocos meses después en la Ciudad de Orán, en la provincia de Salta, un violento temblor de tierra la destruyó prácticamente, sepultando a muchos de sus habitantes. Pero todavía, diciembre de ese fatídico año 1871, le tenía reservada otra terrible tragedia a los argentinos. El día de Nochebuena, a las 22.00, dos barcos de pasajeros, el América y el Villa del Salto, partieron hacia Montevideo. Viajaban cientos de turistas con el propósito de pasar las fiestas navideñas con amigos y parientes radicados en el Uruguay.
El América era un barco construído en los EE.UU. y un verdadero palacio flotante. Con poco calado, llevaba un gran número de amplios camarotes, bien diseñados, distribuido en varios pisos. Contaba también con magníficos salones.
Partieron en la serena y estrellada noche de ese 24 de diciembre. A medianoche, en el salón principal del América, se festejaba la Nochebuena. Bullicio, champagne, alegría general. Pasada la 1 de la madrugada y como en la vida que cuando impera la alegría el dolor espera turno, gran parte de los 200 pasajeros comenzaba a retirarse lentamente hacia los respectivos camarotes.
A las 2.00, sonó la alarma en la sala de máquinas. Quizás por excesiva velocidad, se produjo una explosión en una caldera. De inmediato, un penetrante olor a quemado invadió el ambiente. ¡Se desató un incendio! El buque estaba construido en gran porcentaje con madera de pino, altamente combustible. Cuando se dio la alarma general, el fuego que avanzaba incontenible ya había dividido el barco en dos partes. No podía pasarse de proa a popa.
La tripulación, nueva y poco experimentada, no contribuyó a serenar los ánimos. Se oían gritos de desesperación, además, lamentablemente, se incendió uno de los 3 botes salvavidas. Los otros dos, aunque de grandes dimensiones, no alcanzaban a cubrir las necesidades del pasaje, unas 200 personas.
Navegaba cerca el otro barco, el “Villa del Salto”, que empezó a acudir en auxilio del “América”. Pero necesitaba 30 o 35 interminables minutos para llegar. Ya se habia adelantado al “América” unos 30 kilómetros. Las escenas de pánico eran indescriptibles. Familias enteras se arrojaban al agua. Tampoco alcanzaban los salvavidas. ¿Imprevisión? ¡Quién pudiera saberlo!
Aquí, quiero relatarles un episodio reconfortante, en medio de tanto horror. Su protagonista, nuestra figura de hoy, tiene en Buenos Aires una calle que recuerda su memoria: se llamó Luis Viale. Las circunstancias que le tocaron vivir transformaron su leyenda, su nombre como ejemplo de nobleza y altruismo. Porque Viale demostró con su acción que hay hombres que hacen el bien por necesidad vital.
Cuando el fuego se había apoderado totalmente del buque, sin haber podido lograr algún salvavidas, Augusto Marcó del Pont y su joven esposa, Carmen Pinedo, se arrojaron al agua. El peso del cuerpo de la joven y la fatiga, los estaba venciendo.
Cercano a ellos, provisto de un salvavidas, nadaba Luis Viale, que presenciaba el seguro final del matrimonio. En un segundo, este hombre noble, que con 55 años quizás pensase que era mejor morir por algo que morir por nada, entregó su salvavidas a la señora Pinedo.
Su altruismo hizo que se apiadase más de un semejante que de sí mismo. Sin embargo, momentos después, Marcó del Pont desapareció bajo las aguas. Luis Viale, también se ahogó pocos minutos más tarde.
Mencioné que una calle de Buenos Aires lo recuerda. Un monumento emplazado en la Costanera Sur perpetúa su insigne memoria. Más de cien personas murieron en la tragedia. El otro barco, el “Villa del Salto”, consiguió salvar 66 personas.
La muerte de Luis Viale tiene un sentido especial. Porque demostró a los hombres de su tiempo que el honor es aún más valioso que la vida. Demostró con su acción que un solo resplandor ilumina una existencia.
Este episodio, protagonizado por un héroe auténtico, trae a mi mente este aforismo.
“Todos tiene corazón. Pero solo algunos laten con fuerza”. Texto de José Narosky / TN.
Texto 3:
Características:
Sobre una base de mármol se encuentra la figura de bronce de Luis Viale en actitud decidida, en avance portando en su mano derecha un salvavidas; en su base se encuentran adosados dos relieves que representan escenas del naufragio. Este monumento fue erigido como homenaje a la abnegación y sacrificio de Don Luis Viale, que en el naufragio ocurrido al vapor “América”, el 24 de Diciembre de 1871, ofrendó su salvavidas a la Sra. Marcó del Pont.
Antecedentes:
Este monumento se encontraba ubicado en el Cementerio de la Recoleta, por Ordenanza 2593 del Honorable Concejo Deliberante del 5 de junio de 1928 se autorizó el traslado al espigón del Parque Balneario Sur. El 16 de junio de 1989 se dio por finalizada su reinstalación en el Parque Balneario Sur, de conformidad con lo dispuesto por la ordenanza 42.913/988.
Fecha de Inauguración:
José Marcelino Lagos tuvo la feliz iniciativa de publicar una carta en el diario La República destacando el gesto de Viale y se formó una comisión presidida por el comodoro de marina José Murature que por suscripción popular costeó un monumento que se instaló en la tumba en el cementerio de la Recoleta, y se inauguró el 24 de diciembre de 1893
El 26 de Julio de 1937 se inauguro en la ubicación actual. Texto do GCBA.
Texto 4:
Se cumple en la madrugada de este 24 de diciembre el sesquicentenario del hundimiento del vapor América en las aguas del Río de la Plata. La sociedad rioplatense utilizaba ese lujoso vapor construido en los Estados Unidos a cargo del capitán Bartolomé Bossi, que además era su propietario, y máxime en una fecha en la que las familias de Buenos Aires y Montevideo cruzaban el estuario para pasar ambas o alguna de las fiestas con sus seres queridos.
Luego de la exquisita cena y los consabidos paseos por cubierta, las mujeres se ponían a conversar y los hombres con los infaltables habanos hacían también sus corrillos hablando de la presidencia de Sarmiento, del tiempo que no cruzaban a Montevideo o que recién volvían, después la epidemia de la fiebre amarilla que había diezmado la ciudad, y de las últimas novedades; eran 140 pasajeros y unos 50 tripulantes.­
Ya a la medianoche todos se retiraron a sus cuartos cuando alrededor de la una, una explosión en las calderas provocó un incendio, del que el capitán no se percató inmediatamente. El vapor Villa del Salto que había partido casi al mismo los pasó sin observar la catástrofe que se había producido. El vigía del Cerro observó el incendio y dio las primeras señales, pero el fuego invadió toda la nave, con el consecuente pánico, y todos trataron de salvarse de algún, donde también algunos tripulantes aprovecharon el caos en su propio beneficio.
Los pasajeros:
Clara Nougués de Monsegur rescató los nombres de algunos pasajeros: el sabio Germán Burmeister, Juan Antonio de Larrazábal en viaje de bodas con su esposa Josefa Villar; Alejo Arocena con dos sobrinos que acababan de perder a su padre en la epidemia de fiebre amarilla; Ramón Artagaveytia que se salvó en este naufragio para morir años después en el Titanic; el comerciante italiano Luis Viale, el matrimonio Augusto Marcó del Pont y su mujer Carmen Pinedo que se hallaba embarazada, entre otros.­
Luis Viale era un italiano natural de Chiavari, cerca de Génova donde vio la luz en 1815. Dedicado al comercio, muy joven llegó al Río de la Plata siguiendo el camino de su hermano Bartolomé, establecido en Corrientes. Fue un destacado vecino de San Nicolás de los Arroyos, cercano a las necesidades de la comunidad que lo encontró entre los fundadores del Hospital Italiano y del Banco de Italia y Río de la Plata. Marchaba el también rumbo a Montevideo para celebrar la Navidad con sus relaciones. Fue uno de los que tomó su salvavidas y se tiró al agua. Al momento observó al matrimonio Marcó del Pont, y observando que ella no tenía salvavidas se lo entregó. Marcó del Pont murió lo mismo que Luis Viale, Carmen logró salvarse y el 8 de julio de 1872 nació Carmen Agustina Isabel Marcó del Pont, de la que hay numerosa descendencia, entre ellas el bisnieto de la niña que se salvó, el actual jefe de gobierno de la Ciudad, que seguramente honrará en este aniversario el gesto de ese hombre a quien le debe su existencia y es un ejemplo para la comunidad.
El gesto de Viale mereció el reconocimiento de la sociedad de la época, ejemplo acabado de solidaridad, un gestopro vida podríamos llamarlo hoy; cuando 110 personas fallecieron en el trágico accidente.
­El monumento:
A los pocos días José Marcelino Lagos tuvo la feliz iniciativa de publicar una carta en el diario La República destacando el gesto de Viale y se formó una comisión presidida por el comodoro de marina José Murature que por suscripción popular costeó un monumento que se instaló en la tumba en el cementerio de la Recoleta, y se inauguró el 24 de diciembre de 1893.
Esta obra fue realizada por Eduardo Tabacchi (1835-1901) un escultor italiano, formado en la Academia de Brera, que perfeccionó sus estudios en Florencia, Roma, Nápoles y Milán, donde abrió un taller en el que formó a muchos escultores, algunos de ellos muy reconocidos. Seguramente vinculado a los porteños, le encargaron la estatua para honrar a Viale, que presenta a un hombre con un salvavidas en la mano en actitud de ofrecerlo. De cuerpo entero, espigado y alto; inclinado sobre el río, sostiene en su mano el salvavidas mientras que con el otro brazo echado hacia atrás parece tomar impulso.
El monumento fue trasladado posteriormente a la avenida Costanera Sur, donde se emplazaba el antiguo balneario municipal en 1928 y también al cumplirse el 50 aniversario de la hazaña se impuso el nombre de Viale a una calle de Buenos Aires el 28 de diciembre de 1921.­
El arte volvió a reunir a otro italiano, el tercero para recordar el pintor Eduardo de Martino que nació cerca de Sorrento en 1840. Estudió en la Escuela Naval de Nápoles, y sirvió en la marina italiana, pero abandonó su carrera de marino para dedicarse al arte. Espíritu aventurero, llegó a nuestras costas, lo mismo que a las de Uruguay y Brasil. Tomó lecciones del artista oriental Juan Manuel Blanes e interesado por la historia rioplatense, ya destacado marinista y pintor, documentó no pocos episodios de nuestro pasado naval. En 1889 realizó en Buenos Aires una exposición de sus obras que tuvo gran interés. Los últimos años de su vida, radicado en Inglaterra, los pasó como artista de la Corona, pintor de la corte en los reinados de Victoria Y Eduardo VII, pinturas suyas se conservan en el Museo Nacional de Bellas Artes, en el Centro Naval, como en museos del exterior. Falleció en Hampstead, Inglaterra en 1912.
El incendio del vapor América, motivó dos obras que hemos encontrado. Una de 1889, de 92 x 62 cm que se exhibe en el Museo de Arte Marítimo de Ushuaia; otra en el Museo Naval de Artes Visuales de Montevideo, de 152 x 251 cm, realizada en 1872 al año siguiente del suceso.­
Y finalmente una que nos sorprendió al descubrirla hace poco y que se encuentra en el primer piso en el Museo Sarmiento de la ciudad de Buenos Aires, que sin duda merece rescatarse en este año del sesquicentenario de la tragedia.
Así el héroe, junto a dos compatriotas que con su arte lo honraron, se encuentran reunidos en estas líneas de homenaje.­ Texto de Roberto L. Elissalde / La Prensa.
Localizado na Pérgola da Costanera Sur.
Nota do blog: Data 2024 / Crédito para Jaf.

Desfile Comemorativo de 40 Anos da República Democrática Alemã / RDA / DDR / 1989, Berlim Oriental / Berlim Leste / Atual Berlim, Alemanha Oriental / Atual Alemanha


 

Desfile Comemorativo de 40 Anos da República Democrática Alemã / RDA / DDR / Berlim Oriental / Berlim Leste / Atual Berlim, Alemanha Oriental / Atual Alemanha
Berlim Oriental / Berlim Leste - Alemanha Oriental
Fotografia

A República Democrática Alemã (RDA) era o nome oficial do segundo Estado alemão fundado em 7 de outubro de 1949, quatro anos após o fim da Segunda Guerra Mundial. O primeiro, a República Federal da Alemanha (BRD, em alemão), havia sido formado quatro meses antes. A divisão alemã correspondeu à reivindicação e configuração de poder das potências vitoriosas de 1945: por um lado, os EUA, Reino Unido e França e, por outro, a União Soviética. Juntos, eles derrotaram o fascista Reich Alemão. Mas, depois disso, as duas Alemanha trilharam caminhos diferentes.
Os aliados ocidentais estabeleceram uma democracia parlamentar na Alemanha Ocidental, enquanto o ditador soviético Josef Stalin estendeu seu domínio territorial a quase toda a Europa do Leste. Entre as principais características estavam a economia planificada, inexistência de Estado de Direito nem liberdade de imprensa nem de deslocamento. Sob essas condições, Estados como Polônia, Hungria ou Romênia – e também a Alemanha Oriental – existiram até a guinada política de 1989/1990. De acordo com a concepção ideológica de si mesmos, eram democracias populares. Mas, de fato, eram ditaturas.
Dentro do chamado Bloco do Leste, a Alemanha Oriental foi um caso geográfico e político especial, porque em sua fronteira ocidental começava a parte livre da Europa. E no meio de seu território, a antiga capital Berlim era também dividida. Ela era o símbolo da Alemanha nazista, da qual todas as quatro potências vitoriosas da Guerra Mundial reivindicaram um pedaço para si. É por isso que Berlim Ocidental era um ilha de liberdade no meio da Alemanha Oriental comunista.
Êxodo em massa até 1961:
Na cidade dividida, as diferenças entre os sistemas capitalista e socialista colidiram ali de maneira acentuada. A metrópole, com um total de 3,3 milhões de habitantes, era o ponto principal da Guerra Fria – e, até 1961, a maior brecha para fugitivos. Isso, porém, foi interrompido com a construção do Muro de Berlim. Naquela época, mais de um milhão de pessoas já haviam abandonado a Alemanha Oriental porque já não aguentavam a crise econômica e o clima psicológico em uma sociedade não livre.
Após a construção do Muro, as pessoas na Alemanha dividida se tornaram cada vez mais estranhas umas às outras. No nível diplomático, no entanto, houve uma aproximação a partir da década de 1970 com a política de distensão iniciada por Willy Brandt, chanceler federal da Alemanha Ocidental. Por isso, o social-democrata recebeu o Prêmio Nobel da Paz. Geopoliticamente, a existência de dois Estados alemães se manifestou em 1973 com a admissão de ambos os países como membros de pleno direito na ONU.
Gorbatchev acelerou o fim da RDA:
No entanto, o período de relativa estabilidade da Alemanha Oriental durou apenas alguns anos. Economicamente, o regime não era viável a longo prazo. As dificuldades econômicas teriam contribuído para o fracasso da ditadura da Alemanha Oriental, afirma Frank Bösch, diretor do Centro Leibniz de Pesquisa Histórica Contemporânea (ZZF). Ele se refere à ligação financeira com os países ocidentais, com os quais a Alemanha Oriental estava fortemente endividada.
Crucial, no entanto, foi a insatisfação da população, "que se mostrou na incrível pressão para deixar o país". Após a tomada do poder pelo reformador Mikhail Gorbatchev na União Soviética, em 1985, muitas pessoas na Alemanha Oriental esperavam uma mudança de rumo também em seu próprio país. Mas ditador da Alemanha Oriental, Erich Honecker, permanecia irredutível. A população demonstrou seu descontentamento com protestos nas ruas e empresas e, ainda, com o número crescente de pedidos para sair do país: em dois anos, o número dobrou de 53 mil para 105 mil. No entanto, apenas uma fração foi autorizada a deixá-la.
Último aniversário da Alemanha Oriental:
Honecker e o Ministério de Segurança do Estado (MfS, em alemão), conhecido como Stasi, já não conseguiam conter o colapso da RDA. A população de outros países do leste europeu, sobretudo na Polônia e Hungria, também se revoltou. Segundo o historiador Bösch, tudo isso só foi possível porque a União Soviética reduziu a pressão e diminuiu o apoio militar.
Em 7 de outubro de 1989, o regime comunista celebrou seu aniversário pela última vez: 40 anos da República Democrática Alemã. Apenas um mês depois, em 9 de novembro, o Muro de Berlim caiu. Milhões de alemães do leste e oeste entraram numa onda de imensa alegria. Ainda ninguém havia ouvido o sino da morte tocar para a RDA. Porém, ele soou de forma inconfundível um ano depois, em 3 de outubro de 1990, quando os dois Estados alemães se reunificaram.
"Alemães-orientais têm gosto musical diferente":
Enquanto isso, o pequeno país de 17 milhões de habitantes faz parte da ampliada República Federal da Alemanha nos últimos 29 anos, onde vivem atualmente 83 milhões de pessoas. No entanto, não se pode falar de uma pátria alemã: a economia na parte ocidental é muito mais forte, onde se ganha melhores salários e existem poucos executivos do leste alemão. O especialista Bösch registra diferentes atitudes e memórias dos tempos da Alemanha Oriental pelas quais as pessoas costumavam ser guiadas: "Os alemães orientais têm um gosto diferente na mídia e na música. Eles viajam e também decidem diferentemente em termos políticos."
O historiador não espera ajustes rápidos. Passará muito tempo até que a Alemanha Oriental, que desapareceu como Estado, seja um capítulo fechado nas mentes dos alemães. A história vivenciada compreende mais ou menos três gerações: muitos sabem ainda por relatos pessoais o que seus avós vivenciaram.
"Especialmente o Muro e coisas semelhantes se tornaram ícones tais que essa memória estará presente como uma forma viva de história", afirma Bösch. A Alemanha Oriental só será um capítulo morto da história depois de entre 70 e 80 anos, prevê o historiador com referência às suas experiências da época do Nacional-Socialismo: isso está se fechando lentamente só agora, no momento em que "as últimas testemunhas oculares não vivem mais". E esse poderá ser o caso da Alemanha Oriental, no mínimo, no ano de 2070. Texto de Marcel Fürstenau / Deutsche Welle.
Nota do blog: Data 1989 / Autoria desconhecida.

Propaganda "Neston", 1965, Nestlé, Brasil


 

Propaganda "Neston", 1965, Nestlé, Brasil
Propaganda

Construção de Ponte Ferroviária, Década de 70, Rodovia Anhanguera, Jardinópolis, São Paulo, Brasil


 

Construção de Ponte Ferroviária, Década de 70, Rodovia Anhanguera, Jardinópolis, São Paulo, Brasil
Jardinópolis - SP
Fotografia

Nota do blog: Data década de 70 / Autoria não obtida / Crédito da postagem da imagem para Shlomo Efraim.

Entrada do Quartel do Glicério / 2º Batalhão de Guardas, 1970, São Paulo, Brasil


 

Entrada do Quartel do Glicério / 2º Batalhão de Guardas, 1970, São Paulo, Brasil
São Paulo - SP
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Nota do blog: Data 1970 / Crédito para Tadeu Nicola Delcides.

domingo, 9 de fevereiro de 2025

Monumento Guardacostas / Monumento a la Prefectura Naval, Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina












Monumento Guardacostas / Monumento a la Prefectura Naval, Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina
Buenos Aires - Argentina
Fotografia



Texto 1:
Una mujer con los brazos abiertos, que representa a la Argentina, emerge de una lancha guardacostas del mismo tipo de las que participaron en la Guerra de las Malvinas. La intención del conjunto es rendir homenaje a los miembros de la Prefectura Naval Argentina (PNA) caídos durante el conflicto armado. Texto do GCBA.
Texto 2:
En Avenida de los Italianos y Azucena Villaflor, Costanera Sur, Puerto Madero se encuentra emplazado el Monumento “Guardacostas” de la Prefectura Naval Argentina (PNA), obra del escultor Oscar Andrés Mirwald.
Este monumento inaugurado en 1982 y que mide 8,5 m de altura, es un homenaje al personal de la PNA caído en el cumplimiento del deber.
En la obra, bajo la majestuosa figura de la República Argentina (representada por una mujer con sus brazos abiertos hacia abajo y vestida con gorro frigio y túnica) emerge la proa de la lancha guardacostas GC-83 “Río Iguazú”. Este navío de la PNA participó en la Guerra de Malvinas junto a otra unidad similar (la GC-82 "Islas Malvinas"), teniendo destacada actuación. Debajo de la embarcación y haciendo las veces de mar, surge en relieve el mapa de nuestro territorio nacional.
A los pies de la imagen femenina, se encuentra un pedestal con dos bajorrelieves, uno por lado. Uno muestra la imagen de un efectivo de la PNA al mando de un timón, el otro la de un integrante de la misma fuerza muñido de un aro salvavidas.
En el conflicto de Malvinas perdió la vida en combate uno de los tripulantes de la GC-83 “Río Iguazú”: el Cabo Segundo Julio Omar Benítez. También ofrendó su vida el Marinero Jorge Eduardo López que se había presentado como voluntario y había sido asignado a la flamante Prefectura Naval de Puerto Argentino. Los dos fueron ascendidos “post mortem” al grado inmediato superior y recibieron la condecoración “La Nación Argentina al Muerto en Combate”. A estos héroes (y otros tantos anónimos), que supieron dar la vida por la Patria, rinde homenaje la Prefectura Naval en este monumento. Texto do Patrulleras Argentinas.
Nota do blog: Imagens de 2024 / Crédito para Jaf.

Avenida Presidente Wilson, 1982, Mooca, São Paulo, Brasil


 

Avenida Presidente Wilson, 1982, Mooca, São Paulo, Brasil
São Paulo - SP
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Nota do blog: Data 1982 / Autoria desconhecida.

Reserva Ecológica Costanera Sur, Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina

 













Reserva Ecológica Costanera Sur, Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina
Buenos Aires - Argentina
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É um gigantesco espaço verde que ocupa uma área de 350 hectares em Puerto Madero.
Texto:
Pero la reserva no siempre ocupó ese espacio al sur de la ciudad, delimitado al este por el río, al oeste por la avenida Intendente Hernán M. Giralt y la avenida Achavál Rodríguez, al sur por la Ciudad Deportiva de Boca Juniors y al norte por el malecón de Puerto Nuevo. Conocer su historia significa adentrarse en una de las formas en que la naturaleza y la ciudad logran coexistir.
Antes, entre 1918 y 1959, la Costanera Sur albergaba el Balneario Municipal. Los habitantes de Buenos Aires acudían allí para disfrutar de un día junto al Río de la Plata; se zambullían en sus aguas o disfrutaban de una cerveza en La Munich, la cervecería más destacada del paseo costanero. Sin embargo, a medida que la calidad de las aguas empeoró, los porteños abandonaron gradualmente este lugar de esparcimiento.
A partir de 1978, comenzaron a volcarse escombros en la zona de la costa rioplatense, lo que provocó un gran deterioro ambiental. El gobierno local de aquel entonces quería ganarle terreno al río para luego construir allí el Centro Administrativo de la Ciudad. Este proyecto fue abandonado en 1984, dejando una gran cantidad de escombros donde antes los bañistas disfrutaban las tardes.
Fue en ese momento en el que la naturaleza comenzó a avanzar: entre aguas contaminadas y restos de cemento y ladrillos, la vegetación silvestre supo abrirse paso hasta llegar a cubrir el relleno. Las inundaciones (frecuentes en el área) y el arribo de camalotales ayudaron a que la naturaleza conformase distintos ambientes. Éstos supieron ser aprovechados por distintas organizaciones ambientalistas que, a partir de 1985, desarrollaron allí distintas actividades con fines educativos.
Estas organizaciones tendrían un rol fundamental en la conformación de la Reserva. Fueron las fundaciones Vida Silvestre Argentina, Aves Argentinas y Amigos de la Tierra las que, en 1986, propusieron a la Municipalidad de Buenos Aires la creación de la Reserva Ecológica. El 5 de junio de ese mismo año, a través de la ordenanza 41.247/88, las autoridades declararon a esta zona Parque Natural y Zona de Reserva Ecológica y, tres años más tarde, la declararon Área de Reserva Ecológica.
Pero este no fue el último reconocimiento institucional para este espacio verde. En 1994, la entonces Secretaría de Turismo de la Nación declaró “de Interés Nacional” a la Reserva y, ese mismo año, la Municipalidad de Buenos Aires la declaró “de Interés Turístico Municipal”. A los reconocimientos nacionales, se sumarían los internacionales: en el año 2005, la Convención Ramsar, dedicada a la conservación de humedales en el mundo, le daba el título de “Sitio Ramsar” y la BirdLife International, junto con Aves Argentinas, el de “Área de Importancia para la Conservación de las Aves”(AICA).
Hoy en día, desde la Reserva Ecológica Costanera Sur se trabaja para la conservación y la preservación de este espacio que es el hogar de aves, mamíferos, insectos y plantas y que es también el lugar que tienen los porteños para hacer ejercicio, disfrutar de un paseo en bici o, simplemente, unos mates frente al río. Abierta de martes a domingos de 8 a 18 hs. Texto do GCBA
Nota do blog: Imagens de 2024 / Crédito para Jaf.

Guindastes de Puerto Madero / Gruas de Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina

 












Guindastes de Puerto Madero / Gruas de Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina
Buenos Aires - Argentina
Fotografia


Imagens dos antigos guindastes (ou seriam gruas?) inativos de Puerto Madero. Elas são verdadeiros ícones de Puerto Madero, um ponto de fotografia extremamente concorrido.
Eu não sou um expert no assunto, mas embora sejam chamados de gruas na Argentina, pelo pesquisei, na verdade, são guindastes (deixo a questão em aberto para posterior confirmação). 
Texto:
Las grúas inactivas que son la marca de Puerto Madero - que el paseante imagina contemporáneas de las dársenas y bodegas que jalonan la Costanera a la altura de Av. Belgrano y hacia el sur - en verdad son el recuerdo de un país extinguido, Alemania Democrática, la RDA. En 1979, en plena dictadura militar argentina, llegaron al puerto de Buenos Aires, procedentes del otro lado de la Cortina de Hierro. La empresa estatal que las fabricaba está en Eberswalde, un pueblo a 55 kilómetros de Berlín que se especializó en esa clase de transporte de precisión, del que llegaron a ser el emblema industrial. Se las puede identificar en Puerto Madero con la chapa que dice su procedencia, VEB Kranbau Eberswalde: se distinguen claramente de las grúas más antiguas, con una casilla de madera, llegadas de Génova en décadas anteriores.
Esta información poco conocida queda registrada en un reciente estudio de la joven historiadora alemana Angela Abmeier, quien tenía cinco años cuando cayó el Muro y que luego volvería como estudiante a examinar los surcos que dejó la Alemania dividida. En Kalte Krieger am Rio de la Plata (Guerreros fríos del Río de la Plata, su tesis doctoral), Abmeier apunta a este vínculo donde aparecen curiosidades de la República Democrática Alemana (RDA). Quedaron plasmadas en su libro, entre otros detalles, las grúas en Puerto Madero.
La negociación por las grúas costeras, en realidad, se había iniciado antes del golpe de 1976, con el gobierno de Juan Perón e Isabel Perón. La irrupción sangrienta de la dictadura militar trajo incertidumbre al acuerdo. Sin embargo, a fines de diciembre de 1977 Jorge Rafael Videla firmó el contrato por la compra de 40 grúas -por valor de 37,5 millones de euros al día de hoy-.
La importancia de este polo de fabricación de grúas en la RDA, que abastecía no solo a los países del Pacto de Varsovia, fue tal, que lo volvió objeto de espionaje de la CIA. De hecho, un documento desclasificado de la Agencia informaba sobre la línea de productos que se producía en la enorme planta de Eberswalde.Tras la reunificación alemana, esa compañía fue privatizada y se fusionó con el fabricante de grúas especiales Kocks, de Bremen.
En el libro Argentina – Alemania. Un recorrido a lo largo de 150 años de relaciones bilaterales, editado por la embajada alemana en 2000 a diez años de la reunificación, se registra que “la relación con Alemania Oriental se concentró en una limitada cooperación comercial y cultural. Las grúas que todavía se ven en la parte sur de Puerto Madero, en la Ciudad de Buenos Aires, son un recuerdo de esta relación. En 1973 las autoridades argentinas compraron al grupo estatal VEB Kranbau Eberswalde cerca de 40 de estos equipos. Con una altura de hasta 38 metros y un peso de hasta 12 toneladas, eran consideradas grúas rápidas. No obstante, al privatizarse el puerto de Buenos Aires, en 1994, resultaron obsoletas”.
Las grúas hoy son parte del paisaje, en el barrio remozado y temático. Las grúas alemanas se incorporan a las selfies. Silenciosas, no evidencian el peso de su historia, el haber sido orgullo de la RDA, que proveyó de estos gigantes que desde la distancia parecen parte de una escenografía a la vez futurista y anacrónica.
Abmeier se interesó en la emigración alemana a la Argentina y, a medida que se fueron desclasificando los archivos –después de 30 años–, investigó la relación de la RDA con la dictadura militar, algo que sonaba muy contradictorio en las apariencias, por las diferencias políticas. “Los dos Estados alemanes (RDA y RFA; Este y Oeste) debieron situarse entre sus intereses económicos y la reivindicación de la aplicación de los derechos humanos. Esa tensión me pareció emocionante”, dice la historiadora en diálogo por correo electrónico. Durante cuatro años, Abmeier entrevistó a testigos y protagonistas de la diplomacia del periodo 1976-1983. Trabajó en archivos alemanes y argentinos, con expedientes desclasificados de las relaciones entre las dos Alemanias y la Argentina. Aquí se centró en el Archivo Histórico de la Cancillería.
–¿Cómo era la relación entre los gobiernos de la RDA y la Argentina en los 70?
–Recién en 1973 la RDA logró abrir una representación diplomática en Buenos Aires. En todos los ámbitos, las relaciones con la Argentina eran escasas al lado de la República Federal Alemana (RFA). Eso ocurría porque la RDA tenía menos recursos financieros y menos vínculos étnicos que la RFA, y cuando se produjo el golpe de Estado en 1976, la embajada de la RDA no tenía contacto directo con los militares.
–¿Condenó alguna vez la RDA las violaciones de los derechos humanos en la Argentina?
–Ambos gobiernos, el de Bonn y Berlín, sabían de las violaciones a los derechos humanos en la Argentina desde el principio, pero tardaron en darse cuenta del alcance y carácter sistemático. La RDA fue mejor informada, y antes, sobre los centros clandestinos de detención a través del Partido Comunista Argentino (PCA). La RDA asumió que el ejército argentino estaba dividido en un campo moderado y otro de ultraderecha y que el gobierno de Videla pertenecía al primer campo. En derechos humanos, la RDA no criticó al gobierno argentino porque asumió que esto fortalecería a las fuerzas de ultraderecha y, por lo tanto, sería contraproducente. Ni siquiera en las conversaciones confidenciales se comentó sobre la política de derechos humanos; tampoco consideró la posibilidad de interferir. La RDA solo se interesó por las víctimas de la dictadura que pertenecían al PCA y aun así no protestó ante el gobierno argentino cuando se enteraba de detenciones y secuestros de miembros del partido. Además el PCA estaba interesado en mantener las mejores relaciones posibles con los militares moderados para evitar una supuesta prohibición inminente. A diferencia de la RFA, en la RDA no había prensa crítica que pudiera reclamar un debate sobre el tema. Los otros estados del Bloque Oriental tampoco expresaron ninguna crítica a las violaciones de los derechos humanos en la Argentina. En Berlín Oriental (pero también en Bonn), Videla fue interpretado como el mal menor.
–¿Qué pasó con los argentinos perseguidos por la dictadura argentina cuando fueron a buscar asilo a la embajada de la RDA en Buenos Aires?
–Mucho antes del golpe, la embajada de la RDA en Buenos Aires se preguntaba cómo responder a las solicitudes de asilo tras un golpe anunciado. La respuesta de Berlín Oriental diferenciaba a los posibles solicitantes de refugio: a los principales funcionarios del PCA se les debía conceder asilo, y al resto se los debía tratar con extrema moderación. De todos modos, nadie pidió asilo en la RDA durante los dos primeros años de la dictadura. Incluso en años posteriores, solo era posible probar solicitudes de asilo muy esporádicas en la embajada de la RDA. A su vez, el Comité Central del Partido Socialista Unificado (SED en alemán) votó contra la admisión de argentinos amenazados. Solo iban a ser admitidos los argentinos en casos excepcionales a petición de los respectivos dirigentes del SED. Esto solo sucedió en un caso.
–¿De qué modo se concretó la ayuda de la RAD a los familiares de los desaparecidos del PCA?
–En julio de 1978, la Cruz Roja de la RDA propuso, en base a una sugerencia de la Cruz Roja Internacional, enviar ayuda en forma de medicamentos y textiles a las familias de los desaparecidos. El Comité Central del SED decidió preguntar al PCA su opinión sobre esta idea (y por lo tanto fue el primer partido del bloque oriental que ofreció activamente ayuda al PCA). El PCA, sin embargo, pensó que el gobierno argentino probablemente no permitiría la llegada de medicamentos y ropa porque podría entenderla como una interferencia en los asuntos internos. El departamento extranjero del Comité Central de Alemania del Este no compartía esta estimación, pero sin embargo decidió asegurarse de que las relaciones con Argentina no se vieran afectadas. No hubo ayuda financiera. El trato entonces fue que el SED proporcionó juguetes, muñecos de peluche, por valor de 100.000 marcos alemanes que el PCA vendió. Las ganancias se utilizaron para ayudar a las familias de los miembros de PCA arrestados o secuestrados.
–¿Cuál era la opinión del presidente del Consejo de Estado de la RDA, Erich Honecker, sobre la Junta militar?
–Mientras que las relaciones políticas entre la RFA y la Argentina se deterioraron durante la dictadura, la relación política entre la RDA y la Argentina se desarrolló casi en dirección opuesta. En el primer año de la dictadura, las relaciones políticas eran escasas. Inicialmente, la parte argentina no mostró interés en relacionarse con la RDA y obstruyó las actividades de las embajadas de los Estados del Pacto de Varsovia, limitando el número de miembros de las embajadas y la emisión de visas. Aunque los militares argentinos enfatizaron su pertenencia a Occidente y su comportamiento anticomunista, la relación bilateral entre la RDA y Argentina mejoró paulatinamente, especialmente desde el punto de vista económico. Sin embargo, la intensidad de las relaciones entre la RFA y la Argentina fue mayor a lo largo de la dictadura. Esto quedó demostrado, entre otras cosas, por el hecho de que los embajadores alemanes tenían libre acceso a los miembros de la Junta y del Gobierno, mientras que la embajada de la RDA no solía tenerlo.
–¿El gobierno de Erich Honecker recibió a militares argentinos?
–En septiembre de 1982, los dirigentes de la RDA recibieron en Berlín Oriental a una delegación del Ministerio de Economía argentino para profundizar la relación económica. Estaba encabezada por Alberto Fraguio, viceministro de Economía quien se reunió con, entre otros, el Ministro de Comercio Exterior de la RDA, Horst Sölle. Ese mismo año, Bernhard Neugebauer, viceministro de Asuntos Exteriores de la RDA, visitó Buenos Aires y se reunió, entre otros, con el Canciller Nicanor Costa Méndez. Además, el gobierno de Honecker se reunió varias veces con la dirección del PCA para protegerlo de la persecución y la suspensión en la Argentina.
–Las dos Alemanias tenían intereses económicos en la Argentina.
–Ambos estados mejoraron sus relaciones económicas durante la dictadura, despegaron sus intereses económicos de las relaciones políticas. La Argentina tenía importancia como proveedor de materias primas y también como mercado de ventas y posibles inversiones para empresas extranjeras, sobre todo alemanas. El gobierno argentino simplificó el comercio bilateral introduciendo aranceles de importación bajos. La RDA firmó varios acuerdos económicos a largo plazo y la convocatoria de la primera Comisión Mixta RDA-Argentina, un foro de diálogo económico que se reunía cada dos años. El desarrollo de las relaciones económicas bilaterales se basaba en el creciente interés de la Argentina por las relaciones económicas con todo el bloque oriental. Buenos Aires consideraba a la Unión Soviética en particular como un comprador interesante de productos agrícolas. La Argentina siempre exportaba a la RDA mucho más de lo que importaba del país. Por cierto, el negocio comercial más importante de la RDA fue la venta de grúas portuarias a Buenos Aires en 1978, que ahora se encuentran en Puerto Madero. La inscripción VEB Eberswalde revela su origen. La RAF también mantuvo buenas relaciones económicas con la Argentina, quería evitar relaciones económicas estrechas entre la Argentina y los estados del bloque del Este para que no tuvieran también un contacto político más estrecho entre sí. El Gobierno Federal quería apoyar a los militares moderados a través de buenas relaciones económicas bilaterales y crear una base constructiva para una diplomacia silenciosa sobre la cuestión de los desaparecidos y los prisioneros políticos. El deterioro sucesivo de las relaciones políticas bilaterales entre la RAF y la Argentina se debió a las violaciones de los derechos humanos, sin embargo, no tuvo ningún impacto en las relaciones económicas bilaterales.
–¿Qué actitud mantuvieron ambas Alemanias respecto de la Guerra de Malvinas?
–La Guerra de Malvinas condujo a una nueva mejora de las relaciones bilaterales con la RDA. La RAF participó del aislamiento junto con las potencias occidentales que boicoteaban las importaciones argentinas. Por lo tanto, el gobierno argentino tuvo que ganarse el apoyo de otros países. Cualquier ayuda era aceptable, dijo el general Leopoldo Galtieri, incluyendo a los Estados del Pacto de Varsovia, y a la RDA por supuesto. La embajada de la RDA también averiguó cuáles productos de la CE estaban excluidos de la importación por las contramedidas argentinas y que hubieran podido sustituir. Sin embargo, la RDA no adoptó una postura clara sobre Malvinas. Por un lado, hizo hincapié en su apoyo a la descolonización pero no aprobó la invasión argentina. De todos modos, la actitud de la RDA fue considerada amistosa y leal por el gobierno argentino. La cuarta reunión de la Comisión Mixta RDA-Argentina se realizó en Buenos Aires durante el conflicto de Malvinas. Esta reunión, planificada con mucha antelación, permitió a la RDA llegar a acuerdos concretos sobre las compras argentinas de productos a la RDA. Por lo tanto, Malvinas tuvo un efecto positivo directo en las relaciones bilaterales (económicas). Sin embargo, cuando el gobierno argentino finalmente mostró un claro interés en la RDA, la situación económica del país no permitió una profundización de las relaciones.
–¿Qué significa el título del libro?
El libro se titula Guerreros fríos en el Río de la Plata. Una pregunta importante era qué papel jugó la Guerra Fría en la política exterior de los dos estados alemanes hacia la Argentina. La Guerra Fría, en efecto, tuvo un lugar en la retórica de los militares argentinos. La junta se identificaba con Occidente pero pronto se hizo evidente que la dictadura argentina no encajaba en ese esquema típico. Esto también impactó en las políticas de los dos estados alemanes. Aunque los argentinos actuaron en la lógica de la Guerra Fría, los estados alemanes no lo hicieron. En el caso de la RDA, esto se debió al asesoramiento del PC soviético y del PCA, así como a sus propios intereses económicos. En el caso de la RAF se debió al hecho de que la incertidumbre inicial dio paso a la sensación de que en la RDA no había competidores reales por la Argentina. Esto fue favorecido por la Guerra Fría, porque el anticomunismo estaba muy extendido no solo entre los militares, sino también en la sociedad argentina, que prefería tener buenas relaciones con la RAF. Respecto del título, no, las dos Alemanias no eran guerreros fríos en el Río de la Plata. Texto de Hector Pavon / Clarín.
Nota do blog: Data 2024 / Crédito para Jaf.