domingo, 23 de fevereiro de 2025

Citroen 2CV e 3CV / Las Diferencias de dos Modelos que Enamoraron a los Argentinos - Artigo





Citroen 2CV: a la izquierda, el primer modelo fabricado en el país (capó "paraguas"). A la derecha, su sucesor, el de capó belga.


Citroen 2CV 1967.


El Citroen 2CV estuvo equipado con un motor de 425 cm3 que llegó a entregar hastá 18 HP. El 3CV, en cambio, llevó uno de 602 cm3 y 32 HP.


Citroen 2CV y 3CV: entre las diferencias se puede destacar la apertura del techo de lona.


Tablero de 2CV, de 1967.


Citroen 2CV e 3CV / Las Diferencias de dos Modelos que Enamoraron a los Argentinos - Artigo
Artigo


La llegada oficial del Citroen 2CV al mercado argentino se dio en 1958, de la mano del concesionario Staudt y Cia que los importaba desde Francia y Bélgica.
Su aceptación fue inmediata, ya que se adaptaba perfectamente a nuestra variada geografía y clima. Nada parecía detener a un 2CV. Esa sensación se reflejó en las ventas y por eso la casa matriz decidió fabricarlo en el país.
Desde 1960 hasta 1972 se produjeron 64.644 unidades. En 1969 apareció el Citroen 3CV, un modelo único en el mundo ya que sólo aquí se lo conoció con esa nomenclatura. Se fabricó hasta 1979 con un total de 79.164 unidades.
El Citroen 3CV conservaba la silueta del 2CV, pero con algunos cambios que detallaremos a continuación.
A 60 años del 2CV popular:
En 1960 Citroen Argentina comenzó a fabricar su primer 2CV en la Argentina, aunque fue una partida limitada de 100 unidades que se ensamblaron en la planta de Jeppener, provincia de Buenos Aires, con la mayoría de piezas francesas.
Esta variante, denominada 2CV AZL, se caracterizó por su capó acanalado y terminación en punta, conocido como "paraguas"; paragolpes pintados y rejillas de ventilación sobre los guardabarros delanteros.
Un año más tarde saldría el 2CV AZL más popular. Si la denominación era misma, esta fue la variante que acompañaría al modelo hasta el final de su producción, y que se conoció como la del capó "belga".
Con este modelo, en 1962 debutó el primer motor producido por la marca en el país: el bicilíndrico (opuestos horizontalmente) de 425 cm3 que entregaba un potencia de 12,5 HP y estaba asociado a una caja manual de 4 marchas.
Más tarde aparecerían otras versiones, como los 2CV AZLE (1963) y AZAM (1966), aunque en 1969 debutó el 3CV, el Citroen más argentino.
Diferencias mecánicas:
Motorización. La diferencia fundamental entre ambos estuvo en el propulsor. El Citroen 2CV contaba con un motor de 425 cm3 y potencias que llegaron hasta los 18 HP.
Por su parte, el 3CV equipó un motor de 602 cm3 que entregaba hasta 32 HP. Este modelo, además, presentaba una mayor superficie de frenado para equilibrar la mayor potencia que desplegaba su propulsor.
La diferencia de velocidades máximas oscilaba entre 15 y 35 km/h. El 2 CV logró alcanzar máximas de 85 km/h mientras que el 3CV llegaba a los 120 km/h.
Suspensión. El 2CV contaba con amortiguadores de fricción, razón por la cual su carrocería se “hamacaba”. La suspensión por fuelles horizontales interconectados evolucionó y, en el 3CV, se instaló un sistema de mayor diámetro, con resortes más potentes.
Los sistemas de amortiguadores también acompañaron esta evolución, ya que el sistema de batidores y amortiguadores de fricción del 2CV se reemplazaron por otros hidráulicos. Uno por cada rueda.
Diseño exterior:
A pesar de ser casi idénticos, existieron detalles que los diferenciaron. Por ejemplo, los guiños del 2CV se ubicaban en los parantes traseros, mientras que el 3CV llevaba en la parte frontal del guardabarros delantero.
Las ópticas traseras también eran distintas, ya que los primeros 3CV usaban los mismos que los Dyane 6 franceses.
Por otra parte, la apertura de las puertas también diferente. En el 2CV se abrían de adelante hacia atrás, tipo "suicida", mientras que el 3CV lo invirtió al modo tradicional, de atrás hacia adelante.
En cuanto a los neumáticos, el 2CV ofrecía cubiertas de 125 y el 3CV de 135. Asimismo, las tasas del 2CV eran redondeadas mientras que las del 3CV fueron planas. Como curiosidad, la misma llave de ruedas servía para desmontar los guardabarros delanteros.
Para abrir la capota del 2CV era necesario hacerlo desde el exterior del vehículo, enrollándola hasta la mitad del auto o hasta el final, según lo que prefería el usuario. En el 3CV, en cambio, se podía realizar desde adentro y en 3 posiciones diferentes.
Otra diferencia fundamental fue el voltaje. Pasó de tener 6 voltios por dinamo, a tener un alternador de 12 volts y una luz mucho más potente.
A pesar de ser un auto popular, tenía la gran ventaja de poder alinear sus faros delanteros mediante un comando interior.
El Citroen 2CV jamás tuvo espejos exteriores de serie; elemento que sí incorporó el 3CV.
El portón trasero también marcó una diferencia entre ambos. En la segunda evolución del 3CV, la apertura del portón se hacía con la luneta trasera incluida. En Europa nunca existió ese tipo de sistema, siendo exclusivo para Sudamérica.
Diseño interior:
Las diferencias entre uno y otro se replicaron en el habitáculo, sobre todo en los tableros de instrumentos y los tapizados, los colores y los paneles de puertas.
El velocímetro del 2CV otorgaba hasta 110 km/h aunque no era la velocidad final que realmente desarrollaba. Por su parte, el tablero del 3CV ofrecía hasta 120 km/h.
En cuanto a la posición de manejo, lo fundamental era la de pedalera. La del 2CV salía directo del piso, tenía 2 pistones con los pedales de embrague y de freno, mientras que el 3CV ya tenía una pedalera colgante -como las de hoy-, que ofrecía mayor confort al conducir.
Los 2CV y 3CV fueron autos muy populares. Nacieron para motorizar a la clase media y media baja por su sencillez mecánica y su economía de consumo. Y aunque fueron vehículos para el alcance todos, jamás resignaron su concepto de vanguardia. Texto de Hernán Oliveri / Clarín.
Nota do blog: Data e autoria não obtidas.

Citroen 3CV 1977, Argentina

 






























Citroen 3CV 1977, Argentina
Fotografia

Texto 1:


One of the great virtues of the Citroen 2CV is that of being a truly global car. Not only for its versatility when it comes to mixing asphalt and riding skills. But, also, for having been manufactured in up to eight plants distributed between Europe and South America. In this way, beyond contributing to the motorization of the popular classes in post-war France, this Citroen is an indispensable part of the collective memory in many countries. Also in Argentina. Where the chevron brand was installed as a company with a national factory back in 1960. Starting a business adventure that lasted two decades until its absorption by Eduardo Sal-Lari Industries.
But let's go by parts. In France, the Citroen 2CV began to be sold in 1948. Conceived before the Second World War as an accessible and simple utility vehicle, it finally saw the light after the war to be an undisputed protagonist in the economic recovery. Not only from France, but also from other countries such as Spain. And it is that, given the expansion carried out by Citroen during the fifties, the company opened its plant in Vigo in 1958. Thus, just as Fiat did, the French brand saw internationalization as its main source of profit for the near future. Therefore, in 1960 he founded his own subsidiary in Argentina.
A country in whose market it was already present, selling units of the 2CV imported from France and Belgium for years. Of course, being a foreign vehicle, customs fees made it considerably more expensive. Something deeply inconvenient for a model that had two of its most identifying flags in the economy and the low price of access. For this reason, and just as Ford did in 1917 by creating a plant in Buenos Aires for the assembly of the Model T, the French brand founded in 1960 Citroen Argentina SA. All this to manage the new Jeppener factory, which was shortly transferred to the one in the Buenos Aires neighborhood of Barracas. The place where, in 1969, the production of the first Citroen 3CV.
No matter how versatile and global a car is, no one is unaware that depending on the country, each design needs adaptations. Required by both geographical and economic factors, these can range from improved protection against rust to the appearance of national models focused on very specific market niches. For example. Regarding the first, the bodies of the Brazilian Fiat 127 received a treatment appropriate to the humidity of the tropics. And regarding the second Volkswagen of Brazil came to create its own models like the SP2.
A sports car as apparent as it is not very powerful. Obviously insufficient for the performance European parameters, but quite worthy if we analyze the narrow niche reserved for sportsmanship in Brazil in 1972. Thus, Pointing out the existence of a certain creative freedom for the different national subsidiaries of the large automobile groups is no less hackneyed. Even more so if, looking at Spain itself, we examine the differences between French Renaults and those produced at FASA in Valladolid. Some of them related to suspensions due to the worse state of the Iberian pavements.
With all this, the appearance in 1969 of the Citroen 3CV must be understood as an interesting commercial operation. Let's see. In Europe, for that year models like the 2CV were already falling into very specific market niches. Niches, let's say, residual and increasingly minority. Especially together with certain country uses where this utility vehicle performed remarkably well. All this due to the way and manner in which the growth of the urban middle classes had influenced motoring. Leaving behind models like this one or the 600 as the democratization of consumption advanced.
However, the case of Argentina was different. Characterized by less access to the mobile fleet by the popular classes, its market still received excellently simple and economical vehicles such as the 2CV. Characteristic that did not finish erasing a necessary updating in terms of power, since the traffic had become more intense, fast and aggressive. In addition, given the enormous distances with which the field in South America is characterized, a more comfortable engine was something quite attractive. In this way, although the Citroen 2CV was still a valid car for the middle and popular classes in the Argentine market, the update that led to the 3CV was seen as essential.
The Citroen 2CV has multiple benefits that are well known by any fan of classic vehicles. However, the truth is that by the end of the sixties its meager twin-cylinder engine was already getting somewhat outdated. At this point, the Argentine version of the model never managed to get more than 18 CV with the displacement of 425cc. Point at which we arrive at the main characteristic of the Citroen 3CV, since displacement was increased to 602cc being able to deliver up to 32CV.
We are talking about an improvement that orbits around 44% more power, severely noticeable in the response of the Citroen 3CV both in the city and on the highway. Also, hydraulic shock absorbers included to reduce the typical pitching produced by friction with horizontal springs. It also improved the electrical system, going from having a dynamo to mounting an alternator. Less visible mechanical differences than those given in the front doors, which went from having a suicide opening to pivoting at the front.
Regarding the interior, the new dashboard was combined with the pedals that, in the Citroen 3CV, were hanging instead of coming out from the ground as in the 2CV. In short, beyond the engine our protagonist received a certain facelift with which to face the seventies. Something he got, since more than 76.000 units of the passenger car and more than 17.000 of the van version were produced until sales ceased in 1980. Year in which Citroen Argentina SA decided to close due to the economic contraction of that market, selling its facilities to Eduardo Sal Lari. The businessman who, with some aesthetic changes, continued the production of the Citroen 3CV under the name of IES Super América. But that is another story that another day we will tell you. Texto de Miguel Sánchez / La Escuderia.
Nota do blog: Data não obtida / Crédito para Cini. 

Primeira Viagem de Teste do Metrô, 1972, Jabaquara, São Paulo, Brasil


 

Primeira Viagem de Teste do Metrô, 1972, Jabaquara, São Paulo, Brasil
São Paulo - Brasil
Fotografia

Nota do blog: Data 06/09/1972 / Autoria não obtida.

Vista Noturna do Pátio Jabaquara, Metrô, São Paulo, Brasil


 

Vista Noturna do Pátio Jabaquara, Metrô, São Paulo, Brasil
São Paulo - SP
Fotografia 

Nota do blog: Data e autoria não obtidas.

Propaganda "Máquina de Escrever Eletrônica Portátil Praxis 20", 1986, Olivetti, Brasil


 

Propaganda "Máquina de Escrever Eletrônica Portátil Praxis 20", 1986, Olivetti, Brasil
Propaganda

Avenida Presidente Vargas, Salvador, Bahia, Brasil


 

Avenida Presidente Vargas, Salvador, Bahia, Brasil
Salvador - BA
Fotografia - Cartão Postal

Nota do blog: Data e autoria não obtidas.

Escultura "Niña de la Fuente", Praça Rainha da Holanda / Plaza Reina de Holanda, Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina






Escultura "Niña de la Fuente", Praça Rainha da Holanda / Plaza Reina de Holanda, Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina
Buenos Aires - Argentina
Fotografia


El fin de semana desapareció la escultura de una niña que estaba ubicada la Plaza Reina de Holanda de Puerto Madero y que no figura en el registro oficial de la ciudad. La obra consistía en una chica que miraba hacia arriba con la boca abierta y los brazos y las manos extendidas a lo alto, en lo que puede interpretarse como un reclamo al cielo, o tal vez en un gesto que comunica sorpresa.
Según algunas versiones la obra es de bronce y habría sido vandalizada y sustraída. De acuerdo a otras fuentes consultadas, la Niña estaba hecha de un material liviano como la fibra de vidrio, con lo cual debido al temporal, cayó del pedestal, y luego fue arrastrada hacia el río.
"Es raro que haya desaparecido la Niña. Ocurren cosas muy extrañas con las estatuas", se lamentó el escultor Mario Morasan, quien posee un fichero personal en el que da cuenta de todas las obras de arte que decoran el espacio público en plazas y calles de Buenos Aires, muchas de las cuales son frecuentemente vandalizadas, especialmente las de bronce, material que se funde y se comercializa, material del cual según el artista estaba hecha la Niña de la fuente.
Para el experto, consultado por el diario La Nación, se trataba de una de las esculturas más pequeñas de cuerpo entero de la ciudad.
La "Niña de la fuente" es creación de la escultora holandesa Tineke Willemse-Steen (1920-2014) y existen otras copias en Lüneburg, Alemania, y en Apeldoorn, en los Países Bajos. Si bien a primera hora de ayer algunas fuentes indicaron que la pieza local emulaba a la Reina Máxima de pequeña, Morasan dijo que la escultura de Puerto Madero "no es Máxima sino que es una chica cualquiera. La plaza se llama como la Reina no más".
Desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, Monumentos y Obras de Arte, Prefectura, la Corporación Puerto Madero y el Ministerio de Cultura porteño desconocen cómo, cuándo y por qué se esfumó la pieza ubicada a metros de la Embajada del Reino de los Países Bajos.
Según fuentes de la embajada de Países Bajos, la escultura desaparecida fue donada en el año 2004, durante la intendencia de Aníbal Ibarra, a las corporaciones Grupo Madero Este y Madero Este, dueñas del terreno donde se ubica la plaza. Ese es el motivo por el cual la pequeña estatua no figura en los registros de la Ciudad. "Ante lo reciente de los hechos, no se están considerando planes de sustitución al momento", aseguraron desde la embajada.
El regalo fue una muestra de amistad, como ejemplo de los buenos vinculos entre Argentina y los Paises Bajos luego de que en el año 2002 Máxima Zorraguieta se casara con el príncipe Guillermo de Holanda. Texto do Telefe Noticias.
Nota do blog Data e autoria não obtidas.

Volkswagen Logus Wolfsburg 1996, Brasil

 











Volkswagen Logus Wolfsburg 1996, Brasil
Fotografia


Formada em 1986, a Autolatina, aliança entre VW e Ford, resultou em modelos híbridos das escolas alemã e norte-americana: o Volkswagen Logus, de 1993, é um dos melhores exemplos. Sua missão era superar o fracasso comercial do VW Apollo, modelo pouco aceito pelo mercado devido ao fato de ser um simples clone do Ford Verona (ambos frutos da parceria).
Para tanto, o Logus deveria ter personalidade própria mais marcante, com elementos de estilo suficientes para dissociá-lo visualmente do novo Ford Escort, com quem compartilhava a plataforma.
“A Ford não queria fornecer detalhes sobre o Escort europeu de quinta geração e para limitar nosso acesso ao projeto encaminhou o desenho do Logus ao estúdio da Ghia Design”, conta o designer Luiz Alberto Veiga, que trabalhou na Volks de 1976 a 2016.
Assim, o departamento de estilo da alemã concorreu com outra proposta apresentada pelas estrelas do estúdio Ghia: os irmãos Ian e Moray Callum. Mas, ao final do processo, a VW escolheu a proposta criada por Veiga e seu chefe, o alemão Wolfgang Winkler, que foi aprimorada em túnel de vento antes da aprovação final do projeto.
O Logus tinha duas versões de motorização e três de acabamento. A versão de entrada CL vinha com o motor AE-1600 da Ford (de origem Renault), com 1,6 litro, carburador de corpo
duplo e 73,4 cv (movido a gasolina) ou 74,8 cv (movido a etanol). Opcional, o motor VW AP de 1,8 litro da VW trazia comando de válvulas no cabeçote, carburador eletrônico e 85,7 cv.
Item de série nas versões GL e GLS, este motor ainda deixava a desejar: a aceleração de 0 a 100 km/h exigia 13,96 segundos e a máxima era de 167,9 km/h. Apesar de parecer um VW, o Logus reunia todas virtudes e defeitos do Ford Escort: boa ergonomia, ótimo acabamento e uma suspensão que priorizava o conforto em detrimento do comportamento dinâmico.
Um dos pontos mais fracos do projeto original era a rolagem excessiva da carroceria em curvas, problema sanado na Europa com a adoção de uma barra estabilizadora na suspensão dianteira. Uma falha na fixação da barra estabilizadora fazia com que Escort e Logus exibissem um comportamento sobresterçante repentino, colocando motoristas em risco.
Atendendo a pedidos, a principal novidade do modelo 1994 foi o motor VW AP de 2 litros, o mesmo que já impulsionava o VW Santana. Com 106 cv, o tempo de aceleração de 0 a 100 km/h caiu para 11,88 segundos e a máxima saltou para 186,4 km/h. A alimentação ainda era realizada pelo anacrônico carburador eletrônico.
A tão aguardada injeção eletrônica chegou apenas no segundo semestre de 1994: com ela o motor VW AP de 2 litros rendia 116 cv, potência suficiente para acelerar de 0 a 100 km/h em 10,28 segundos, com máxima de 194,2 km/h. O Logus GLSi era mais rápido e veloz que Gol GTI, Golf GTI e superava até o irmão Pointer GTI.
O Logus ingressou em nossa frota, no teste de Longa Duração, em maio de 1993: foram quase dois anos de avaliação para analisar o pós-venda na rede autorizada Volkswagen. Foi aprovado com ressalvas: carroceria, motor, freios e suspensão resistiram bem aos 60.000 km, mas a qualidade da mão de obra especializada e falta de peças em estoque deixaram a desejar.
O encerramento da Autolatina, em 1994, definiu o destino do Logus, que em breve passaria a sofrer concorrência interna do Seat Cordoba e do VW Polo Classic. A última fase do sedã foi iniciada em meados de 1995 com a requintada versão Wolfsburg Edition, que recebia rodas de 14 polegadas, conjunto óptico do VW Pointer e lanternas fumê.
No total, pouco mais de 125.000 unidades do Logus foram produzidas em quatro anos, um bom número considerando a falta de interesse tanto da Ford quanto da VW no carro. Exemplares em bom estado de conservação são cada vez mais valorizados por colecionadores, e as unidades da primeira fornada já estão aptas a receber a placa preta de coleção.
Ficha técnica do Volkswagen Logus Wolfsburg 1996:
Motor transversal, 4 cilindros em linha, 1984 cm3, alimentado por injeção eletrônica; potência 116 cv a 5.500 rpm; torque 17,4 kgfm a 3.500 rpm; câmbio manual de 5 marchas, tração dianteira; carroceria fechada, 2 portas, 5 lugares; dimensões: comprimento 428 cm, largura 169 cm, altura 138 cm, entre-eixos 252 cm, peso 1.115 kg, pneus 185/60 R14; aceleração 0 a 100 km/h = 10,28s, velocidade máxima = 194,2 km/h, consumo médio = 11,29 km/l. Texto de Felipe Bitu / Quatro Rodas.
Nota do blog: Data 2023 / Crédito para Fernando Pires.

Cartões de Visita "Leonor de Souza", Ribeirão Preto, São Paulo, Brasil



 

Cartões de Visita "Leonor de Souza", Ribeirão Preto, São Paulo, Brasil
Ribeirão Preto - SP
Fotografia

Encontrei esses dois belos cartões de visita da sra. Leonor de Souza. Não existem maiores informações, apenas que ela é (ou residia) em Ribeirão Preto/SP. Caso alguém a conheça ou saiba algo à respeito da sua atividade, fique a vontade para se manifestar nos comentários.
Atualização em 27/02/2025: Segundo informações obtidas nas redes sociais, Leonôr de Souza era conhecida como "Madame Leonôr", sendo seu ofício a produção de vestidos de noivas, o que parece fazer sentido com seus cartões de visita. Sobre o endereço, consta que em 1964 era na avenida Francisco Junqueira, número 123. Posteriormente teria mudado para a rua Saldanha Marinho (no trecho entre a Duque de Caxias e a General Osório).
Nota do blog: Data e autoria não obtidas.

Propaganda "A Menina da Poltrona 12", 1962, Ônibus Mercedes Benz, Mercedes Benz, Brasil


 

Propaganda "A Menina da Poltrona 12", 1962, Ônibus Mercedes Benz, Mercedes Benz, Brasil
Propaganda